La Intervención…

La Intervención en Lo Social y las nuevas formas del padecimiento

Por : Alfredo Juan Manuel Carballeda1

“Las crisis dan siempre que pensar, son en el fondo fecundas, porque siempre vislumbran un nuevo modo de concebir lo que nos pasa.

Irrumpe una nueva, o mejor una muy antigua verdad”.
Rodolfo Kusch

Resumen:

En la ponencia presentada se intenta realizar una recorrida desde las condiciones cuantitativas y cualitativas que interpelan a la Intervención en lo Social y hacen hincapié en el padecimiento subjetivo.

Así, la crisis de ciudadanía , los distintos impactos en las subjetividades colectivas y su inscripción en los cuerpos, se presentan como interrogantes hacia las políticas sociales y el Trabajo Social. De allí que la necesidad de nuevas miradas desde esta profesión que se orienten a la perspectiva de “trayectoria” , recuperándose la visión histórico social de ese otro que aparece hoy generando nuevas demandas hacia los Servicios Sociales.

 

Una mirada al Escenario de la Intervención

 

La Argentina, como sociedad viene atravesando por una serie de hechos que desde la dictadura militar hasta estos años han generado fuertes marcas en la subjetividad. Desde el empobrecimiento sostenido de cada vez mayores sectores de la población, con un crecimiento abrupto de la privación que hoy nos da cuenta de casi un 60% de la población por debajo de la línea de pobreza a partir del año 2001.

Estos sucesos generaron y constituyen en la actualidad una serie cada vez mas compleja de interrogantes hacia la intervención en lo social. Las nuevas formas de la pobreza, por ejemplo, nos ubican frente a sujetos que tal vez nunca imaginaron que debían recurrir a un Servicio Social en un proceso de lucha por la propia sobrevivencia.

Por otra parte los sectores históricamente expoliados de nuestra sociedad llegan a los Servicios Sociales con niveles de deterioro nunca antes visualizados.

A su vez, la idea de futuro , sigue enmarcada dentro de un horizonte dudoso atravesado por la incertidumbre.

Así el futuro es atravesado por sensaciones de desencanto que atraviesan la vida cotidiana y marcan de manera significativa a las instituciones desde donde se interviene en lo social.

La crisis de las “formas contractuales” , en tanto la dificultad que se cumplan los derechos básicos expresados en la Constitución , trae aparejada una compleja situación de injusticia en términos de desigualdad social que se traduce en problemáticas concretas de ciudadanía.

Estas, en la medida que interpelan a las instituciones, derriban los diferentes marcos teóricos construidos en los años del neoliberalismo .Mostrando en forma descarnada la herida que generan las desigualdades con una profundidad que denota nuevas formas de padecimiento subjetivo en una sociedad que tuvo fuertes rasgos de igualdad . Una sociedad que , por lo menos en tanto los indicadores de pobreza, empleo y especialmente en la distribución del ingreso supo construir, tal vez el Estado mas incluyente de América Latina.

En otras palabras, la interpelación atraviesa diferentes campos y cuestiones que se cruzan con la propia historia del país y la historia de vida de cada sujeto, sumada a la de su familia.

Así, el desempleado actual , proviene de estructuras familiares con trabajo estable, cobertura social, resguardo en el Estado y posibilidades concretas de promoción social. Allí , tal vez, la diferencia ente el padecimiento en nuestro país comparado por ejemplo con Brasil donde las demandas de los “sin tierra”, por ejemplo se asientan en tremendas situaciones de injusticia pero, con una perspectiva de resolución o de mejoría en el futuro. En el caso Argentino, ese paisaje forma parte del pasado, en tanto inscripción en la memoria colectiva. Basta con atravesar los años de vida de ese sujeto que concurre al Servicio Social , con la historia del país, para que se presente en forma inevitable la secuencia del deterioro, en tanto que la expresión de éste es una forma más de padecimiento. La “crisis del contrato” , va mas allá de un problema solamente abordable por la ciencia política , esta cuestión evoca un proyecto de nación obstruido violentamente desde la época de la dictadura, que generará crisis de representación y de legitimidad en las instituciones que intervienen en lo social.

La pérdida de la noción de totalidad, remite nuevamente a la ruptura de los procesos colectivos y hace reflexionar en tanto procesos de individuación que terminan fragmentando a la propia individualidad. Se es , algo diferente según la mirada que atraviese a quien es observado. Las situaciones de injusticia social se multiplican en forma permanente, desde una tenacidad propia del absolutismo del mercado. Este actúa como un Leviatán, como ese monstruo bíblico que fue elegido por Hobbes para explicar la necesidad del miedo en la construcción del contrato social.

El mercado es un nuevo Leviatán al que todos los días los países del tercer mundo entregan miles de niños casi como en un ritual de sacrificios humanos. Así el mercado es el nuevo disciplinador social y las prácticas que intervienen en lo social se encuentran muchas veces lidiando con éste, cuando la lógica del costo beneficio continúa atravesando a la mayoría de las instituciones y las políticas sociales.

Nuevas formas de la violencia se presentan en los escenarios actuales estas, van desde el desempleo hasta las relaciones sociales.

Muchas veces se construyen propuestas de “negociar” las libertades individuales a cambio de la seguridad de los bienes personales, o el racismo aplicado a la legislación sin tapujos ni omisiones de presentación.

La libertad, se negocia según las reglas del mercado , así el barrio cerrado es el ejemplo de logro de autonomía. Por otra parte, la pérdida de los clásicos espacios de socialización , complican y dificultan en forma cada vez mas relevante la construcción de la identidad.

De esta manera, y a partir de esta serie de dificultades, las Instituciones típicas que intervienen en lo social se presentan con grandes dificultades para ver y escuchar esas nuevas – viejas expresiones del malestar y reaccionan a partir del mandato para el que fueron construidas, a veces con mayor rigidez , tratando de fortalecerse en sus rituales como si fuesen una religión en decadencia.

Muchas veces, lo importante , desde la institución muchas veces es cumplir con los procedimientos, y pareciera que éstos son su propio reaseguro.

Dentro de estas circunstancias se construyen las demandas hacia la intervención en lo social, donde la pregunta mas relevante se relaciona tal vez con la sobrevivencia de la propia sociedad.

Así nuevamente , la cuestión social se relaciona con el problema de la propia integración social, renovándose de esta manera los problemas fundacionales de las Ciencias Sociales, en tanto resolución de la problemática de la integración, cuando el Estado, fue desmantelado y atacado de manera tal que tiene grandes dificultades para articular respuestas y adaptarse al contexto de la intervención.

 

2-Intervención como interpelación

El concepto de Interpelación puede ser útil para observar la dirección de la Intervención en lo Social, Las Políticas Sociales, como también en la investigación.

Interpela , todo aquello que se presenta en forma afortunada o es develado a partir de una Intervención. Interpelar , en ese contexto implica hacer visible aquello que está oculto <que no ha sido visto por la comunidad o la agenda pública> de allí que genera preguntas y por ende, necesidad de respuestas . …” Una de las propuestas más significativas del filósofo Louis Althusser respecto a la constitución del sujeto se basa en su concepto de
interpelación. La idea es que el sujeto se constituye en el momento en que se reconoce a sí mismo al ser nombrado o requerido por otro, quien a su vez representa a la ideología y, por lo tanto, la autoridad. Se trata de un juego de aparente libertad, nos dice Althusser, ya que la única libertad que tiene el individuo interpelado a ser sujeto es la de someterse por su propia voluntad al poder, a la autoridad, en fin, a la sujeción (Beatriz Cortés)

Desde práctica cotidiana, los trabajadores sociales nos enfrentamos con una serie de nuevos escenarios y formas de interpelación de todo tipo que hacen cada vez mas compleja nuestra intervención.

La crisis social, económica y política por la que atravesamos , tiene sus orígenes en una serie de hechos que se vinculan con la dictadura militar, el terrorismo de estado, el neoliberalismo, etc. Pero también muchos elementos de la misma se ubican un contexto internacional complejo que derivó en la caída del modelo económico Keynesiano y la crisis del Estado de Bienestar. A partir de allí , los escenarios de la Intervención se fueron haciendo mas complejos y problemáticos. Así, desde un aumento inusitado de la inequidad hasta los nuevos padecimientos sociales, tenemos una realidad impensada en nuestro país en relación a niveles de pobreza, desempleo, vulnerabilidad y exclusión social.

La Intervención del Trabajo Social se presenta inexorablemente como un espacio de permanente construcción , diálogo y reflexión, ya que, no se trata solo de gestionar recursos sino de acrecentar y mejorar las condiciones de una Profesión que requiere conocer mas profundamente la realidad y desde allí intentar generar transformaciones.

De ahí que la Intervención nos recuerda que; la palabra; la mirada y la escucha, conforman hoy una parte clave del desarrollo de ésta. Así , la Intervención en Lo Social, en la medida que profundiza y da una dirección determinada al conocimiento que obtiene tiene la oportunidad de transformarse en constructora de “acontecimientos”, haciendo visible , aquello que la agenda pública muchas veces no incorpora o registra. Instalando nuevos territorios que rompen la dicotomía de lo particular- universal , generando un desplazamiento de sentidos , que conlleva una desarticulación posible de órdenes previamente constituidos.

De esta forma surgen inevitablemente una serie de interrogantes que se relacionan estrechamente con la práctica, éstos interpelan el sentido de la misma y repreguntan acerca de que es lo que se genera o produce cuando se interviene desde el Trabajo Social.

La intervención articula lo macro social con lo micro en la singularidad del padecimiento , así en la medida que tengamos en cuenta esa articulación, ella es posible como constructora de acontecimiento fundamentalmente haciendo ver aquello que permanece oculto, articulando lo que la crisis fragmentó, recreando nuevas formas de encuentro, de interpretación , donde la voz principal surge de la palabra del otro . De aquel sobre el que ejercemos y compartimos nuestra práctica en forma cotidiana.

 

El cuerpo y las inscripciones de lo social

Posiblemente a partir de los acontecimientos ocurridos en los últimos tiempos en nuestro país, asistimos, de algún modo a nuevas formas de representación del cuerpo, tal vez como resultado de largos años de padecimientos y dominaciones.

La visión fantasmática de un “cuerpo social” que representa la expresión de la universalidad de las voluntades de la Argentina , da cuenta que el cuerpo, en tanto sociedad, no se crea por consenso, sino que es el resultado de una disputa, donde las marcas quedan inscriptas y determinadas En los orígenes del Estado Argentino es frecuente la mención del concepto de “cuerpo social” como sensación de un todo integrado con una serie de características determinadas, allí, los individuos deben armonizar, en tanto los ideales de los que imaginaron una nación a imagen y semejanza de ellos, luego de Caseros, Pavón y Cepeda. El cuerpo del gaucho, y poco mas tarde el del inmigrante serán masas que deberán ser moldeadas desde una perspectiva socio biológica.

Allí la preocupación por el cuerpo en tanto sociedad, se traduce en un ideal de armonía basado en una jerarquía de las partes componentes del mismo. De esta forma, la familia se transformó en otras épocas en la “célula básica de la sociedad” y hoy todavía se habla de “tejido social” , metáfora biológica que implica un conglomerado de células diferenciadas que será distinto a partir de su jerarquía dentro del conjunto de órganos , aparatos y sistemas, que retoma la metáfora anatómica de la sociedad.

El origen de esta mirada, se relaciona fuertemente con diferentes formas de la aplicación de la materialidad del poder sobre los cuerpos de los individuos.

Es decir, el poder fue moldeando los cuerpos , realizando inscripciones , generando mas y nuevos estigmas que dan cuenta del cuerpo en este presente. Actualidad, en definitiva, signada por la fragmentación de la sociedad, la ruptura de lazos sociales, la sensación de no pertenecer a un todo social y la crisis de representación de quienes nos gobiernan.

 

Los cuerpos fragmentados

La fragmentación social muestra cuerpos divididos, a veces armados en forma de rompecabezas, por artificios tecnológicos .Por ejemplo; en la tapa de una revista muestran la “perfección” corporal de una modelo o actriz, construida con fragmentos de otros cuerpos anónimos, invisibles, tal vez, producto de una disputa, restos de un campo de batalla donde la palabra triunfante es desigualdad.

También , el cuerpo en este presente implica una especie de collage de elementos repetidos y reiterados, enunciados por una estética que se define haciendo alarde de la falta de sentido, allí emergen cuerpos; todos muy parecidos, que se repiten en la imagen espejada del gimnasio o de la disco, al igual que en el zapping televisivo.

Cuerpos signados por el mercado, con una plasticidad condicionada por este, implicando que se pueden mostrar varios cuerpos según la ocasión, casi como tener varios cuerpos en el guardarropa y optar por ellos. Así el cuerpo hoy , da cuenta de su falta de historicidad. Cuerpos que circulan en clave de puro presente, en movimientos sin sentido, tratando de confundirse en la sumatoria decorativa dentro de un conjunto de elementos kisch de la época.

Es decir , el cuerpo como un adorno o símbolo de status que intenta dar otros mensajes al resto de la sociedad.

Pero, en definitiva, la escisión del cuerpo, tal vez es la mejor metáfora de la separación de aquello que no se podía dividir; “el individuo”….” Ya no nos encontramos ante el par masa – individuo. Los individuos se han tornado en “dividuos”, y las masas, en muestras, datos, mercados, o bancos”….2

Así la escisión del cuerpo es la de la soberanía de éste , en forma de individualidad, expresada en “ciudadanías recortadas” por la inserción de cada miembro de la sociedad en el mercado. El modelo de la esclavitud , vuelve con todo su empeño, donde la individualidad era una especie de rompecabezas que sumaba atributos de cada uno de ellos. Un esclavo en el Mercado de Esclavos de Buenos Aires, se vendía por partes, así varios esclavos podían sumar “uno” en tanto valor económico, en la denominación que queda en los registros de “cabeza de negro”.

 

Cuerpos y Disciplinamiento

El auto disciplinamiento permite esos milagros de la fragmentación, <deje sus problemas en casa y taiga su sonrisa a la empresa> , <si se encuentra desbordado el grupo de autoayuda reparará u obturará el problema que le impide seguir atendiendo atentamente a nuestra clientela>.

Las sonrisas amables de los empleados de las empresas gestadas en la economía de mercado dan diferentes señales a la sociedad, por un lado que desde allí se pueden repetir y así unir los pedazos de la fragmentación ahora a través de la lógica del mercado y por otra parte, muestran constantes actos de auto disciplinamiento que ya no necesitan de un capataz, un supervisor o un panóptico.

También, en nuestro país , en los últimos años, lentamente, diferentes cuerpos fueron emergiendo desde las sombras , ocultados por las luces de las marquesinas que iluminaban una ilusión de “primer mundo”. Desde esos espacios de la oscuridad comenzaron a aparecer en la escena de la Argentina , los cuerpos del hambre, de la desigualdad, de la injusticia; al principio como postales nocturnas que recorrían los barrios céntricos de Buenos Aires revolviendo bolsas de basura y esperaban pacientemente que alguna multinacional de las comidas rápidas les entregue sus desechos. Hoy desde una visibilidad que se multiplica y casi se naturaliza.

El crecimiento de la desigualdad, hizo que esas imágenes borrosas se hagan visibles.

Así los cuerpos de la Argentina de hoy hablan de padecimientos , de marcas de la inequidad, de cicatrices producto de pujas y disputas en campos de batalla donde ahora los vencedores parecen querer ocultar los cuerpos de los vencidos para deslindar responsabilidades y posibles sanciones sociales !Qué no se vean! parece ser la orden impartida desde el poder. También generan pánico en el Mercado los cuerpos agrupados, ordenados desde otra lógica, desde la expresión de repudio, intentando construir nuevos hechos – acontecimientos.

Los cuerpos de las manifestaciones que comenzaron hace ya muchos años alterando el orden de la Plaza de Mayo usando alegremente las fuentes plantadas por la oligarquía para refrescarse luego de marchar requiriendo explicaciones y cambios de rumbo a la política.

Tal vez porque la visibilidad implica interpelación, aquello que se ve, interroga al resto de la sociedad, genera preguntas que, articuladas confieren historicidad a los hechos transformándolos así en acontecimientos.

En este momento, probablemente visibilidad sea sinónimo de resistencia, el hacerse ver, el mostrarse es en muchas formas un paso previo a la acción y donde hay poder siempre, de una u otra manera se expresa la resistencia.

La acción , en nuestra sociedad implica una forma de comenzar de reempezar , la acción recuerda esas cuestiones y la resistencia en principio convierte a la sociedad en digna.

 

La Política Social como medio

De esta forma , surge la necesidad de entender a la Política Social como medio y no como fin. Así , la Política Social le otorga otros sentidos a la Economía y se ingresa de manera concreta en la esfera de la denominada “economía social”, por fuera de las ataduras del mercado como único ordenador de la sociedad.

A su vez, si la Política Social interviene para generar paliativos a los efectos de la aplicación del modelo neo liberal y no realiza acciones de tipo re – distributivo , se torna muy poco probable la posibilidad de recuperar vínculos sociales o atender la problemática de la fragmentación. Es mas, en general se podría pensar que el efecto de aplicación de Políticas Sociales Focalizadas sin sentido estratégico puede generar mas fragmentación que integración. También la Política Social como medio debe centrarse en el reconocimiento de los derechos de los asistidos sobre los territorios de la política, la soberanía y la ciudadanía.

Pero, también, entender a la Política Social como medio, implica una necesaria definición de horizontes y objetivos para ésta centrados en

  1. la integración social de la sociedad Argentina

  2. una distribución del ingreso equitativa

  3. favorecer el resurgimiento del empleo

  4. generar condiciones para la recuperación de la soberanía popular en tanto gestar formas de organización que, coyunturalmente, aseguren una mayor independencia de los poderes económicos

  5. deben ser reparadoras, en función del daño que sufrió la sociedad Argentina desde 1976 a la fecha

La mirada sobre esta reparación abarca muchas áreas que van desde la criminología, hasta la salud o la vivienda.

No alcanza con un ingreso garantizado. En otras palabras el sentido estratégico de la Política Social desde los aspectos socioeconómicos apunta a la recuperación de la autonomía económica, política y social por parte de individuos grupos y comunidades. Esta recuperación, sencillamente implica una mejor distribución del ingreso , que redunda en diferentes posicionamientos de los sectores mas castigados por la crisis frente a la sociedad y construye formas pragmáticas de sobrevivencia.

 

Necesidad de Dirección Estratégica de las Políticas Sociales

 

Las políticas sociales deben ser obviamente universales; planificadas y tienen que ser anticipatorias. La falta de Planificación y de perspectiva global dentro de las Políticas Sociales aplicadas en los últimos años , le fueron cercenando su carácter anticipatorio. En otras palabras, la vuelta a esquemas de planificación de mediano y largo plazo , no implica una discusión teórica , sino simplemente la decisión de desprender la esfera de las Políticas Sociales de la lógica del Mercado.

De esta forma la dirección de las Políticas Sociales , también desde su impacto en lo socioeconómico implica una necesaria revisión de lo actuado , pero una clara dirección hacia el mejoramiento del patrón distributivo desde la recuperación y puesta en marcha de las potencialidades de la Nación.

Además, las políticas sociales deberían trascender las fronteras del país, deberían articularse en el Cono Sur, no solo en el MERCOSUR. Para la Argentina es muy significativa una perspectiva que tenga en cuenta a Bolivia y a Chile, en términos de integración y articulación de acciones desde lo económico, lo social y lo sanitario. Esto último también implica una dirección definida e integrada dentro de una perspectiva estratégica.

La Política Social en tanto relación con la sociedad, debe ser fuertemente reparadora y reconstructora de la sociedad y para eso debe ser básicamente Estatal, determinando también la asignación de un claro papel a las Organizaciones de la Sociedad Civil.

En definitiva, esta reconstrucción reparadora debe tener un fuerte carácter estratégico orientado a la resolución de la Problemática de la Integración.

 

La cuestión del consenso

Cualquier Política Social que intente constituirse como estrategia de integración nacional y regional debe preocuparse por la construcción de un consenso social. Un consenso que como posibilidad parte de una situación donde existen diferentes temores que se han fortalecido desde 1976 a la fecha y que son producto de diferentes formas de producción de subjetividad. La desaparición de personas; la hiperinflación; la desarticulación del Estado (y el quiebre de su autonomía); la desocupación.

Situaciones de fragmentación como el enfrentamiento entre municipios de la provincia de buenos aires por el tema del agua y soluciones sólo pensadas en términos de cada municipio, o las disputas por retener o captar puestos de trabajo.

Tal vez el eje organizador del consenso social pase por la perspectiva de llevar a la práctica desde la aplicación de Políticas del concepto de que ” donde hay una necesidad hay un derecho”. Es decir que aquel individuo que tiene una necesidad es un acreedor del Estado y la Sociedad, volviendo de esta manera a . una lógica de Derechos Sociales.

En este aspecto , la búsqueda de consenso en tanto “diálogo”, no implica solamente un acuerdo posible entre diferentes partes, sino un componente mas que surge de la necesidad de generar instancias de integración social. Retomando algunas cuestiones desde la filosofía la noción de diálogo implica “conversación” en tanto: “Discusión organizada mediante preguntas y respuestas entre individuos interesados por una misma cuestión que se intenta precisar, y respecto de la cual se pueden mantener inicialmente puntos de vista distintos. En tanto que supone la participación de varios, el diálogo será concebido en la antigüedad como el medio propio de expresión del logos que, siendo común a todos los seres racionales, se desarrolla a través de los que confrontan sus logos particulares en él. Por otra parte, también se ha señalado que ya el mismo proceso del pensar es dialógico, y se desarrolla como un diálogo interior.”

Es decir el diálogo como instancia integradora y espacio de reconstrucción de una sociedad fuertemente fragmentada. Así las Políticas Sociales se constituyen como instancias constitutivas de diálogo.

 

Economía y sociedad ; el papel del Estado

En principio el desarrollo de una economía al servicio de la sociedad , se relaciona implícitamente con la dirección de las Políticas Sociales y con claras definiciones de las políticas de Estado

En general las definiciones de Economía Social coinciden en general con que esta ; actúa en el mercado y en la sociedad, mas allá de su fórmula jurídica, comparte una serie de principios : organización democrática, reparto de beneficios y /resultados con criterio colectivo, debe ser especialmente solidaria con el entorno y provocadora de cohesión. Desde esta perspectiva , la economía social, se transforma en un instrumento que se integra a las políticas públicas en tanto se convierte en una acción concreta desde el Estado. En otras palabras, la economía social, puede prosperar en la medida que se integre a una perspectiva estratégica direccionada y orientada desde el Estado. Así, la Economía social , puede convertirse en un instrumento de integración social y de crecimiento económico en la medida que se defina con claridad su horizonte.

Los desarrollos de la economía social , pueden ser transformadores de la sociedad en la medida que resuelvan problemáticas concretas , pero que también sirvan como instrumento de una Política Socioeconómica Integrada a las necesidades de la Nación ya la construcción permanente de un modelo de país. De otra forma, la estrategia de economía social sería solo un mero paliativo que puede aplicarse en forma mas o menos sistemática en épocas de crisis.

Por otra parte, también la economía social < siempre dentro de un esquema estratégico> se transforma en un instrumento de reconstrucción de lazos sociales y solidaridades .

Así el Estado vuelve a tener un papel relevante, dado lo delicado de las cuestiones económicas y sociales, estas no pueden quedar a merced de determinaciones aisladas o individuales. Es el Estado en su carácter de articulador de la sociedad, debe garantizar los intereses de la comunidad nacional, promoviendo de esta manera al bienestar general, articulando lo económico con lo social. En otras palabras, la economía social se relaciona estrechamente con horizontes de intervención que no terminan en la viabilidad de un proyecto sino que su horizonte final se articula con la resolución de la problemática de la integración. Pero para tales fines , el Estado debe liberarse de las ataduras que le impuso el mercado por más de dos décadas.

Algunos Interrogantes que surgen del terreno de la Intervención del Trabajo Social

En una institución circulan relatos e historias de padecimientos que muchas veces dialogan entre sí y se entrecruzan interpelando desde diferentes esferas. El espacio institucional, también implica una superposición de mundos y de lógicas que dan cuenta de una enorme diversidad de marcos comprensivos y explicativos. Todo esto se inscribe de alguna manera tanto en los sujetos sobre los que intervenimos los trabajadores sociales como en la historia de nuestros propios padecimientos. Surge de esta manera , la importancia de una mirada retrospectiva que debe hacer dialogar contextualizadamente , no solo los aspectos actuales de lo que se escucha y observa sino también sus atravesamientos histórico sociales.

Sobresalen historias desmembradas, retazos , recortes que pocas veces son hilvanados .En tanto, la mirada hacia atrás es algo “prohibido” en tanto “pérdida de tiempo”, generándose así un mayor padecimiento producto de la mera fragmentación de ese otro que acude al servicio social, donde los retazos de la inclusión perdida naufragan en la exclusión creciente y la percepción se traduce en pérdida de futuros , de certezas y especialmente de autonomía. Pero, sin esa mirada histórica es dificultoso pensar la intervención no solo como una estrategia hacia la resolución sino también como un necesario dispositivo reparador de injusticias, desigualdades y reparaciones.

Dentro de la lógica del mercado y un individualismo fragmentado, estas cuestiones suelen ser vividas desde una perspectiva individual, desprendida de los procesos sociales que las generaron, donde no siempre se logra la conexión con lo macro social desde el espacio micro de la cotidianeidad. Ese lugar desde donde es posible construir aparece desmantelado.

Los acontecimientos se inscriben rápidamente en la cotidianeidad y comienzan a dar forma a un contexto que a veces asombra por lo novedoso. El texto que proviene de ese lugar interroga básicamente a la Intervención en lo social ¿Cómo hacer? cuando el presente se nos presenta con algunos rasgos diferentes pero con horizontes no tan claramente definidos.

Así , las Instituciones, las formas de conocer, las prácticas y las Políticas Sociales, comienzan a ser son interpeladas de manera diferente a como lo hacían en las épocas de la focalización y la lógica del costo beneficio.

De esta manera, se construyen más y nacientes interrogantes hacia la Intervención en lo social desde la zaga de nuevos tiempos y novedosas formas de pregunta y padecimiento.

Aún así el mercado continúa actuando como disciplinador social y se reproducen las formas de la violencia. Desde el desempleo hasta la desigualdad, la sociedad muestra en forma cada vez descarnada las relaciones bélicas que la atraviesan. Surgen “negociadores de la paz” a través de leyes endurecidas que exigen un Leviatán que prometa “seguridad” a cambio de libertades personales, sabiendo o no que ese monstruo generador de violencia va a exigir más recorte de la libertad y por consiguiente, mas violencia. Haciéndose así coherente esa pérdida con la de la ciudadanía de quienes sufrieron la derrota en las arenas del mercado.

La precarización de la vida cotidiana muestra otras facetas, ahora llegan mas allá de la subsistencia, se relacionan directamente con la vida y con la pérdida de la autonomía en tanto libertad olvidada. Así, desde la Intervención en lo social, la integración de la sociedad se presenta como un horizonte remoto, pero no imposible, dado que el contexto es un sencillo producto de lazos sociales y devenir histórico, donde intervención implica posibilidad de transformación, de despejar las ataduras de la injusticia en la que se ven sumergidos nuestros países.

Estos tiempos nos reafirman que solo desde nosotros mismos podremos encontrar la forma de evitar el robo disfrazado de metas a cumplir, de pactos económicos pre existentes o restituciones democráticas. Y que ese robo ya no afecta una parte de nuestra vida , sino el todo.

Los acontecimientos se inscriben rápidamente en la cotidianeidad y comienzan a dar forma a un contexto que a veces asombra por lo novedoso.

El texto que proviene de ese sitio interroga básicamente a la Intervención en lo social. ¿Cómo hacer? cuando el presente se nos propone como diferente pero con horizontes no tan claramente definidos.

Así , las Instituciones, las ideas, las prácticas y las Políticas Sociales son interpeladas de manera diferente a como lo hacían en las épocas de la focalización y la lógica del costo beneficio.

De esta manera, se construyen más y nacientes interrogantes hacia la Intervención en lo social desde la zaga de nuevos tiempos y novedosas formas de pregunta y padecimiento.

La precarización de la vida cotidiana muestra otras facetas, ahora llegan mas allá de la subsistencia, se relacionan directamente con la vida y con la pérdida de la autonomía en tanto libertad olvidada.

Así, desde la Intervención en lo social, la integración de la sociedad se presenta como un horizonte remoto, pero no imposible, dado que el contexto es un sencillo producto de relaciones sociales y devenir histórico, donde intervención implica posibilidad de transformación, de despejar las ataduras de la injusticia en la que se ven sumergidos nuestros países. Víctimas de su propia riqueza, que los hace carne del saqueo de los buitres que sobrevuelan el planeta montados en la denominada globalización.

Estos tiempos nos reafirman que solo desde nosotros mismos podremos encontrar la forma de evitar el saqueo disfrazado de metas a cumplir, de pactos económicos preexistentes o restituciones democráticas. Y que ese robo, ya no afecta una parte de nuestra vida , sino el todo.

Así resistir es sencillamente plantear la necesidad de seguir existiendo frente a los depredadores.

Desde pequeños y grandes espacios es tal vez posible armar la resistencia como Intervención.

1 Profesor Titular de la Materia Trabajo Social 1 de la Escuela Superior de Trabajo Social de la Universidad Nacional de la Plata. Doctor en Servicio Social. Magíster en Trabajo Social. Diplomado Superior en Ciencias Sociales con orientación en Sociología. Trabajador Social. Doctorando en Ciencias Sociales. Universidad de Buenos Aires.

2 Gilles Deleuze.” Posdata sobre las sociedades de control” en Christian Ferrer( comp.). El lenguaje literario. Editorial Nordan. Montevideo. 1991

6 respuestas a La Intervención…

  1. katherine calderon dice:

    necesito un caso donde intervenga un trabajador social. gracias

  2. IRIAN JANNET VAZQUEZ dice:

    Me gustaria saber un caso donde se visualize mejor la intervencion de T.S. esto para darme mas una idea de como se trabaja con las familias en donde existe violecia intrafamiliar, infidelidad, pobreza, entre otros poblemas sociales.

  3. harry.1589@hotmail.com dice:

    soy estudiante de trabajo social me encantaria que me dieran imforamcion a cerca de casos pragmaticos en donde se apliquen las teorias y estrategias ,,, GRACIAS

  4. ninbel dice:

    deberian de colocar cuales son las nuevas formas de intervencion y organizacion social

  5. cecy dice:

    me gustaria saber desde q mirada nos situamos para intervenir en violencia de genero en la mujer gracias.

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